02 junio 2017

Passengers

Hola de nuevo, mis queridos seres míticos:

El día de hoy vengo a ustedes con otra película épica espacial que he de recomendarles. Contrario a lo que puedan pensar, el hecho de que la movie cuente con un cast conocidísimo como lo son Jennifer Lawrence y Chris Pratt, no es lo que me ha gustado a sobremanera, sino su trama y la idea que plantean sobre la vida misma es lo que me mantuvo pegado a la pantalla minuto a minuto, pero vayamos por partes.

La fotografía es algo que impresiona. Hasta este momento me doy cuenta que las películas hasta ahora expuestas comparten ese punto en común. Sus visualizaciones del espacio exterior son algo maravilloso y digno de admirar, razón de más para verlas. Esta película, en particular, no tiene demasiadas escenas de ese tipo pero, de igual manera, es algo que vale la pena ver.

Por otro lado, la trama es algo que sí llama mucho la atención. Si nos imaginamos un futuro lejano donde los viajes espaciales a larguísimas distancias fueran posibles, ese dónde hayamos encontrado un mejor lugar para vivir y queramos mudarnos a él, sin duda, ese sería el inicio de esta película. Claro que para ello necesitamos una costosa y enorme nave que transporte a todo el que esté dispuesto a pagar, a ese maravilloso lugar que nos han prometido. También, para poder lograrlo, hemos de ser criogenizados. El problema llegará, claro está, cuando pasamos por el cinturón de asteroides y uno de ellos choque contra la nave.  Con todo esto se desata una extraña falla que, tristemente, sólo despierta a una persona. Es en este momento dónde he de mencionar el enorme trabajo de Chris Pratt, tanto para su transformación física como para su actuación y deterioro del personaje. Nos muestra la desesperación de estar solo durante un año, sin poder hablar con un humano, haciendo uso de un triste androide que nos da las respuestas que queremos escuchar y nos sirve tragos. En particular es esto lo que hace de esta película algo que vale mucho la pena.

Llegados a este punto de desesperación, vemos cómo el chico comienza a espiar las vidas de los otros pasajeros por medio de los videos de presentación ante la nueva aventura de cambiar de planeta. Así se enamora de una escritora a quien visita a lo largo de ese mismo año de soledad. Pasado ese tiempo, claro está y para hacer la idea más interesante, muerto de desesperación, el chico toma la decisión de despertarla aunque no quiera y descompone la máquina de criogenización dónde ella está encerrada.

No les haré el cuento muy largo y les diré que siguen una larga y maravillosa secuencia de escenas y situaciones románticas entre ambos hasta que todo sale a la luz. No diré mucho más porque, al final del día, lo que quiero es que la vean.

Lo destacable de este filme es el final, sin lugar para dudas. No les diré cómo termina porque saben que lo mío no son los spoilers, pero sí les diré que es un final inesperado, que todas las aventuras que pasan para llegar al punto en el que se encuentran en el desenlace son tales que yo no me las imaginaba. Me han tomado completamente por sorpresa, cosa que se agradece a sobremanera.

Ya para terminar, le recomiendo la película a todo el que quiera una aventura romántica, espacial, con traiciones y dobles caras, llena de intrigas y segundas oportunidades. Además de visualizaciones maravillosas y teorías espaciales y de criogenización que pocos entenderán. Y, para cerrar, todo lo que diré es que llegue a verla, que me encantaría leer ese libro… aunque no hay libro en que se base la película.

Saludos enormes,



No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Dudas, opiniones, quejas, sugerencias y amenazas de muerte en los comentarios.