23 septiembre 2018

La revolucioncita mexicana

Autor (es): Eduardo del Río (Rius).
ISMB: 9707802421
Género: Caricatura política.
Editorial: DeBolsillo.
Número de páginas: 200 páginas.
Saga: No.
Sinopsis:La Revolución Mexicana también es cosa de risa. ¿Otro libro sobre la Revolución Mexicana? ¡Si nada más se han escrito unos 18 mil! Y cada uno de esos libros pretende ser El Libro de la revolución mexicana (igual que éste) ¿Cuál es entonces la intención de hacer otro? Pues inmodestamente, creo que faltaba un libro de humor sobre nuestro movimiento armado. Y que además se acerque a la verdad de lo ocurrido, aunque el autor sólo sepa de la tal revolución por libros y películas o pláticas, testimonios y cosas de ésas. En todo caso, será una interpretación humorística con pretensiones de veracidad. Nada más.


Mis queridos seres míticos. ¡Hola! Es un placer volver a verlos. Sobre todo por estas fechas y con el título que vengo a presentarles. Porque reseñar a Eduardo del Río siempre es un deleite ya que implica leer sus maravillosos libros. El día de hoy, por ejemplo, vengo a compartir esa dicha con ustedes. 

Como ya lo había dicho anteriormente, en la reseña de La droga que refresca, la especialidad de Rius son los libros satíricos en caricatura política. Así que, ¿qué hay más político que la Revolución en México? De esta forma, Rius nos dejó en su legado este increíble escrito llamado La revolucioncita mexicana. Desde ahí nos asegura que es un evento a su parecer menos relevante de lo que debería ser y no tan importante como se creía. Pero vamos por partes para no perdernos en el camino.

Iniciemos con las imágenes. Al ser caricatura política no podemos esperar obras de arte al por mayor, pero no cabe la menor duda de que las caricaturas de Rius siempre cumplen su función: la de entretener en cada página. Creo que lo más degustable de sus imágenes radica en el ridículo. No es una burla obvia en muchos casos y la mayoría de las veces el chiste o broma se comprende sólo entendiendo su contexto histórico. Es una broma inteligente por lo que, desde aquí, advierto que se debe tener cierto grado de conocimiento histórico para entender algunos chistes visuales. Eso sí, los libros oficiales de historia que nuestro sistema educativo nos pueden proporcionar no funcionan como fuente feaciente para comprender este tipo de sutilezas. Fuera de estos particulares cartuchos, creo ferbientemente que se reirán más de una vez durante la lectura.

En el sentido histórico es, desde luego, donde radica la riqueza del libro. Rios comienza centrándonos en un contexto social de la época, nos explica las carencias, la situación política (si es que se puede considerar que la hubo), y los cambios en las altas esferas que decantaron en lo que más tarde se conocería como "revolución". Para lograr esto, Rios nos dio una escasa bibliografía, aunque bastante concisa. Lo destacable del escrito y sus fuentes, sin embargo, radica en lo que yo he deonminado como "los archivos definitivos". ¿A qué me refiero con esto? Son las transcripciones y fotocopias de los planes tales como el de Ayala y los tratados que se hicieron en diferentes partes de México y Estados Unidos con el fin de mejorar la situación del campesino mexicano. Al ser transcritos de forma textual, son un dato importante a considerar y, al final del libro, en la conslusión de Rius, significan el mayor chiste de todo el texto. Pero intentaré no adelantarme o darles spoilers al respecto. Así, Rius vuelve a hacerlo, a educarnos y hacernos pensar mientras creemos que únicamente nos está haciendo reír.

De la conclusión diré muy poco pues no quiero echarles el libro a perder. A cambio halagaré su brevedad pues en muy pocas hojas logra decir muchísimo al mismo tiempo que nos entretiene y nos hace reflexionar. He leído pocos autores que logran esto y, sin duda aluguna, Eduardo del Río es uno de ellos. Cualquiera puede leer este texto en cuestión de unas horas o de un par de días. Simplemente brillante y no necesitó mucho espacio para demostrarlo.

Terminaré diciendo que se lo recomiendo a los chicos que están en su segundo año de preparatoria, justo antes de su primera oportunidad de votar. Lo recomiendo a todo el que quiera un país libre y soberano. A todos los se nieguen o teman al cambio en cuanto a la política se refiere. En pocas palabras, se lo recomiendo a todos los jóvenes adultos y a los adultos maduros que festejan los eventos culturales y conmemorativos en nuestro país a pies juntillas sin cuestionarse qué otra cosa pueden hacer. Y, como siempre en este tipo de escritos, he de despedirme de ustedes con un ¡VIVA LA REVOLUCIÓN!(pero la de verdad, no el movimiento armado que lleva ese nombre y que no obtuvo resultado alguno).

Saludos enormes,




15 septiembre 2018

Te espero en algún lugar

Autor: T.E. Carter.
ISBN: 9789876097246
Género: young adult.
Editorial: Del Nuevo Extremo.
Número de páginas: 336.
Sinopsis: UNA NOVELA DOLOROSAMENTE HERMOSA QUE PROFUNDIZA EN LOS PROBLEMAS QUE RODEAN LA VIOLACIÓN Y EL TRATAMIENTO DE LAS VÍCTIMAS DE AGRESIÓN SEXUAL.
ELLIE FRIAS SE DESVANECIÓ MUCHO ANTES DE DESAPARECER.
Atormentada durante toda la escuela, Ellie comienza su primer año con una nueva mirada: no necesita ser popular; solo necesita mezclarse con el fondo de pantalla. Pero cuando lo impensable sucede, Ellie se encuentra atrapada después de un brutal asalto. Ella no fue la primera víctima, y ahora lo ve suceder una y otra vez. Ella trata de aferrarse a sus recuerdos más felices para poder pasar los días fríos, esperando que alguien la encuentre. El problema es que nadie busca a una chica que nunca notaron. Este estremecedor y visceral debut de TE Carter no solo refuta y desmantela la cultura de la violación, sino que también nos recuerda lo que es ser humano.
Gracias a Océano Argentina por el ejemplar.

Reseña: Después de bastante tiempo inactivo, en parte por falta de tiempo, y después porque no tenía la PC para ponerme a reseñar, les traigo una nueva reseña: Te espero en algún lugar, una novela que me conmovió y me hizo pensar sobre muchas cosas que ignoramos en nuestro día a día en sociedad.

La historia es sobre Ellie, una chica que vive en un pueblo olvidado de los EEUU, que se propone pasar desapercibida, o al menos ser aceptada en su círculo escolar, recurriendo para ello a Kate, una vecina. Al empezar el primer año de preparatoria (que, si no me equivoco, equivale al cuarto año de secundaria en Argentina), Caleb se interesa por ella, invitándola a salir. Caleb es el hijo de una persona muy importante de la ciudad, que se encarga de reparar las casas que sus dueños dejan abandonadas al no poder pagarlas. Tras muchas idas y vueltas provocadas por el carácter abusivo y posesivo de Caleb, Ellie es violada y asesinada por él y su hermano mayor, Noah.

"El hogar es ese ruido molesto que hacen las cañerías en invierno cuando te levantas y te cepillas los dientes antes de ir a la escuela. El ruido que extrañas cuando duermes en otro lugar. El hogar es saber con exactitud dónde está el cesto de la basura."

El libro está narrado en primera persona por el fantasma de Ellie, que se pregunta por qué, por qué él hizo lo que hizo, por qué nadie le cree a las chicas que pasaron por lo mismo que ella, por qué todos culpan a la víctima y por qué ella no supo entender las señales.

Es una novela fuerte, que personalmente a mí, me hizo darme cuenta de muchas cosas que pasamos de largo, o que notamos y decimos "eso nunca me va a pasar a mi o a alguien que yo conozca", me hizo entrar en conciencia de cosas que pasan a nuestro lado y no nos damos cuenta. Un efecto que ya tuve tras leer El odio que das, a principios de año.

"Encontramos tanto consuelo en las ideas de nosotros, que ni siquiera nos damos cuenta de cuando nos convertimos en esas ideas."

Los personajes secundarios son variados y cumplen muy bien su trabajo, algunos se hacen querer, como el padre de Ellie o la oficial Thompson, quien está involucrada en la investigación y que muchas veces le tocan las partes más difíciles de esta. Y otros que verdaderamente se hacen odiar, como Caleb y su familia, que creen que porque son de la familia más rica del pueblo son impunes a todo y pueden hacer lo que se les de la gana.

Ellie es una protagonista que al principio no entendía muy bien, no lograba captar por qué hacía ciertas cosas o por qué actuaba a veces de una forma un poco egoísta. Pero al ir avanzando, me di cuenta que Ellie es una adolescente como cualquier otro, con sus sueños, sus desilusiones y, que sobre todo, solamente quería sentirse querida, pero no por eso se merece sufrir lo que pasó. Ni ella, ni nadie.

"A la gente les cuesta creer lo que no quieren creer. Lo que los hace mirar hacia dentro."

El final calza excelente con lo que fue la historia. Nos deja con esperanzas, a la vez que hace que nos demos cuenta de que falta mucho camino para recorrer, por todas las mujeres. Para terminar, Te espero en algún lugar es una novela cruda y desgarradora, pero que muestra con total fidelidad lo que pasa en nuestra sociedad.

14 agosto 2018

Coco

Mis queridos seres míticos. De nuevo yo con una reseña, o casi. Sé que es extraño porque la escuela ha comenzado y se supone que no debería pasarme por estos sitios. Pero lo cierto es que, pese a la escasez de tiempo, siempre procuraré seguir haciendo lo que más me gusta: comentar libros y películas con y para ustedes. Pero bueno, entremos en materia que he de hacer una reseña que he deseado escribir desde hace mucho tiempo y no me había animado hasta el momento. En unas líneas más sabrán por qué. Como el título lo dice, esta entrada va de mi punto de vista sobre una película que ha cautivado a cientos de miles en todo el globo: Coco.

Comenzaré diciendo las cosas que más me gustaron de este filme. En primerísimo lugar, desde luego, están la animación y la fotografía. Se nota que los directores pusieron empeño en diseñar cada cuadro para que saliera perfecto. Desde los colores hasta los detalles, Coco es una película tremendamente bien planeada en términos visuales, cosa que se agradece como espectador. A este respecto no tengo nada de qué quejarme. Lo que es más, puedo agregar a las tres cosas que más me gustaron de la película también el color ya que acompaña a la visualización y forma parte principal de la fotografía a la hora de observarla.

La historia creo que fue bien escogida. ¿A qué me refiero con esto? Pues bueno, todos saben el gran fanatismo que tengo por esa fecha :2 de noviembre, día de muertos. Creo que no hubo otra mejor qué desarrollar. Además, el desgloce generacional que respalda la vena artística suprimida de Miguel creo que, para el público al que está dirigida, es algo relevante. Quizá a muchos no les ha pasado, pero otros siempre han tenido ese sueño oculto de ser cantantes o artistas y de alguna manera sus propias familias son los primeros críticos que no los apoyan. Me parece que Miguel es ese factor, uno que incluso se puede proyectar en los adultos que pudimos ver el filme. Esto es algo que me ha gustado mucho. Al menos para un niño que ve esa película, la idea de "seguir sus sueños y esforzarse por ellos", creo que es un punto positivo a enseñar a las nuevas generaciones. 

En este párrafo es donde comenzaré a destrozar un poco la película y, por ende, a quejarme de las cosas que no me han fasinado al respecto. Quizá muchos ya se imaginaban que mi primer punto en contra sería la música. Ni más ni menos. El soundtrack original, la canción de Remember me me pareció en serio muy buena, o por lo menos la versión acústica que canta Miguel al final para su abuela Coco. Además de la escena entrañable, la canción suena muy bien y tiene una letra que me ha encantado, más que cualquier cosa, por su mensaje. No habla de un amor romántico, no habla de un amor imposible entre dos personas adultas que quizá involucren sexo a la larga. La canción es sobre un amor básico que sólo se entiende cuando se tienen hijos (biológicos o adoptivos). Nada se va a comparar a verlos crecer y caerse, a ver sus logros y sus fracasos. Eso es lo que Héctor expresa en esa canción. No hay deseo, no hay afecciones que terminen con besos en los labios. Es un amor puro de un padre hacia su hija en el momento de una partida involunatria para buscar algo mejor. Es sólo eso. Y creo que esa simple canción hizo que a todos se nos pusiera la carne de gallina en un intento de no llorar. Un aplauso a esa canción. 

Pero en contra parte, tengo otra canción que, personalmente y por mi cultura, es un ícono que vi ofendido en esta entrega. Me refiero nada más y nada menos que a La llorona. Yo la conozco en voz de Chavela Vargas y es simplemente magnífica. Esa mujer no tenía la mejor voz pero el sentimiento hace de la melodía una digna de ser conocida. Es por eso que, lo que hicieron en la película, me ha ofenido personalmente a mí también. Sé que muchos dirán que lo mejor es modernizarla para que comience a gustarles a las nuevas generaciones pero mi pregunta en respuesta a eso (aunque sea de mala educación) es: ¿por qué no mostrarles nuestras raíces tal y como son? ¿No es mejor que se enamoren de lo que es nuestra cultura a que la conozcan por medio de una distorción terriblemente mala? En lo personal, creo que la Llorona original hubiera sido mucho mejor. Sería más México que ese intento de pop que procuraron poner.

Lo que me lleva a más quejas respecto a este evento. Aquí abro un paréntesis para aclararle a mi compañero de clase (él sabe quién es y no pondré su nombre porque no es tan importante para ello) el por qué creo que plagiaron al Bifrost. Pues bien. Creo ferbientemente que las personas encargadas de hacer esta película investigaron mucho sobre mi cultura. Sí, MÍA. Pero no hicieron suficiente. Tengo varios ejemplos para darme a entender. Comenzaré con el puente de cempasúchil. ¿A alguien más le pareció el Bifrost de Thor? Mi cultura dice que esa flor nos acercará a nuestros muertos pero, ¿no era mejor visto, como mexicanos, habernos limitado a hacer que los muertos aparecieran en el cementerio gracias a la planta? Y, en todo caso, si dejamos eso para que sea vistosa la película, ¿cuándo en su vida han visto en México -y en cualquier parte del país -una estación central tipo la Grand Central en Nueva York? ¿Dónde rayos metieron a Mictlantecuhtli? ¿Desde cuándo el mitlan -inframundo nahua -está tan modernizado que cuenta con scaners de huesos? ¿Dónde rayos está mi cultura en todo eso? Yo sólo veo una extención más de Estados Unidos metiendo sus narices en México. Para demostrar mi punto tengo otra, si quieren la última para no extenderme demasiado en quejas, prueba de que Hollywood se perdió mucho en el camino hacia mi cultura: la ciudad a la que llega Miguel. Eso parece las Vegas. Eso parece incluso las favelas en Brasil. Todo menos un pueblo pequeño o una ciudad grande y real en México. No parece, ni siquiera, un cielo general y sin religión alguna. Este aspecto parece mínimo, pero a mi ver dentro de él se pudo mostrar más de mi cultura.

Ya casi para terminar, sólo me queda hablar de lo que sí se puso. De los maravillosos, mágicos y a la vez venerables nahuales -nuestros guías espirituales al mitlan -, o de Frida, que fue maravillosa (aunque no la retrataron con sus dolencias, mismas que la hicieron todavía más increíble). Dentro de todo, de todas mis quejas, se agradece enormemente que una persona extranjera se haya tomado el tiempo de investigar y crear algo que muestre al mundo un poco de lo que nosotros somos. A veces los mexicanos mismos no notamos lo mucho que tenemos y necesitamos que alguien más nos preste atención para volver la vista a lo que siempre ha sido nuestro. Es triste pero es cierto. Así que, dentro de toda mi queja, agradezco que hayan levantado una celebración que comienza a olvidarse lentamente.

Así, no me queda más que recomendársela a todos. A los que tienen hijos y a los que no. A los que son de México y los que son extranjeros. A todos aquellos que quieran una maravillosa aventura con un poco de cultura que jamás nos hace daño. Si tuviera que calificarla con calaveritas, creo que le daría cuatro. Así de buena está pese a mis quejas. 

Saludos enormes,



05 agosto 2018

El castillo de Otranto

Autor (es): Horace Walpole
ISMB: 978-847-7025-917
Género: Gótico, tantástico
Editorial: Valdemar
Número de páginas: 227 páginas.
Saga: No.

Sinopsis: El castillo de Otranto es considerada la novela que da inicio a la literatura de terror gótico, dando paso a un género literario que fue muy popular a finales del siglo XVIII y principios del xix. La primera edición de esta novela se presentaba como una traducción hecha a un texto impreso en Nápoles en 1529 y que fue descubierto en la biblioteca de una antigua familia inglesa, el cual derivaba de una historia aún más antigua, datada en la época de las cruzadas. A partir de la segunda edición se empieza a reconocer a Walpole como autor del mismo. El castillo de Otranto desarrolla los hechos en la Italia medieval, y nos presenta la historia del tirano Manfredo, cuya familia arrastra una maldición desde que su abuelo robara el poder del castillo a sus legítimos dueños.


Mis queridos seres míticos. El día de hoy vengo a ustedes con un libro clásico que me crea enormes contradicciones a la hora de recomendárselos. ¿Por qué? Bueno, ya lo averiguarán más adelante. Pero comencemos a ir por partes para dar estructura a estas ideas. De lo contrario, no tengo la seguridad de cómo va a terminar esta entrada. Aviso que, por cuestiones de tiempo no me he podido sentar a escribir penúltima entrada de Bloggscritores pero prometo que la tendrán antes de que finalice la semana que comienza. Entonces, vamos a eso.

Comenzaré por decir que es uno de los primeros -sino es que el primero -libros góticos conocidos. Ni más ni menos. Hasta el momento El castillo de Otranto lleva ese título nobiliario. Pero, ¿qué lo hace un libro gótico? Pues bien, en primerísimo lugar, el entorno. Este libro me gusta un tanto por eso. Desde el inicio se nos presenta un ambiente oscuro, misterioso y preocupante. Por alguna razón yo me lo imagino un poco en algún pueblo de Inglaterra donde hay un castillo enorme siempre rodeado de niebla que entorpece la visibilidad y se traga la luz del día. Además, tiene ese ser mágico que uno nunca ve y que, de ver, es inexplicable. Aquí, principalmente, me parece que es donde recide su temible goticidad (dudo que exista esta palabra).Hoja a hoja su autor nos pinta un lugar siniestro en el que fácilmente se puede creer que exista la magia. No hay manera de perderse, no hay manera de salirse de ese mundo en que Walpole nos hace vivir con poca pero buena descripción. Aquí aclaro que no tiene una fotorgrafía épica, que sus escenas no contienen pelos y señas -como decimos en mi país -sobre los aspectos físicos de cada personaje; pero es un hecho que el autor concentra su atención en darnos pistas y describir situaciones que ayudarán en el desenlace del misterio..., si es que se considera resuelto para muchos de ustedes. 

Ahora bien, sobre los personajes es donde siento que tengo un poco de problemas. En este momento, en este 2018 en que vivimos, podemos considerarlos demasiado cliché. Son los clásicos personajes que hacen las cosas esperadas dentro del "guión". Pero el asunto es este: El castillo de Otranto ES el arquetipo. Todo lo que ahora consideramos cliché salió de este libro. Pensándolo de esa manera, en que antes de este no había otros textos cuyos personajes reaccionaran así, me pienso dos veces la perspectiva de prejuzgarlo como cliché. Es un poco complicado, lo admito, pero una vez que uno procura sacarse todas esas ideas preconcebidas puede percibir los inicios de un género que ha sido, desde hace mucho tiempo, leído por tantos al rededor del mundo. Es aquí donde las actitudes de los personajes se tornan algo más llevadero, algo más normal y, dentro de todo, arquetípico. Incluso, si no quieren tomarse el tiempo de imaginar que no han leído nada igual, de borrar de su disco duro todo lo aprendido; les recomiendo que lo vean como el paciente cero, que también se vale. Vean de dónde salió cada aspecto que vieron en tal o cual libro que le siguió en la historia. De esta manera es sencillo entender los desmayos de las damas ante situaciones alarmantes, los encuentros del destino que son muy oportunos para la trama y las ausencias o apariciones propiamente reguladas. 

Ya casi para terminar, porque esta reseña será tan corta como el libro mismo, quiero tratar el tema de su lectura. Desde la forma de leerlo, que es sencillísima y no tiene pierde (excepto en una que otra palabra arcáica que uno ha de buscar para ubicarse en tiempo y espacio), hasta el hecho mismo de que es tan corto que yo, al menos, lo leí en mi camino a casa de dos horas desde la escuela. Simple y sencillo. Es una lectura ligera, dentro de todas las "complicaciones" que se le puedan encontrar. No se necesita invertir demasiado de tu día en este escrito maravilloso para enterarte de todo el novelón que Walpole tiene para nosotros.

Terminando con este post, le recomiendo el libro a todos aquellos que quieran una aventura que preocupe desde sus primeras hojas, a todos los que quieran un clásico de los pies a la cabeza. Eso sí, les repito que han de tener en mente que mucho de lo aquí escrito son cosas que probablemente, como lectores, hemos leído en otro lado. Pero, lo más relevante a mi ver, es leerlo con esa idea de que este fue el primero en su clase, que tienen ante sí al pionero de muchas historias que disfrutamos en la actualidad. Como pueden ver, para este siglo, Horace Warpole nos dio un libro que se vende más por el romanticismo de su pasado y origen que por las primicias que puede aportar. No por esto significa que no valga la pena, se los garantizo. En fin, se lo recomiendo a todo el que quiera saber del origen de las historias de miedo y misterio y los reto a que descubran cuáles de sus autores favoritos también tuvieron en algún momento de su vida (y quizá alabaron a Warpole como nosotros lo hacemos con ellos) un ejemplar de este autor.

Saludos enormes,




17 julio 2018

Mil veces hasta siempre

Autor: John Green.
ISBN: 9789871997305
Género: young adult, contemporáneo.
Editorial: Nube de Tinta.
Número de páginas: 304.
Sinopsis: Aza nunca tuvo intención de investigar el misterio del multimillonario fugitivo Russell Pickett. Pero hay una recompensa de cien mil dólares en juego y su mejor y más intrépida amiga, Daisy, no está dispuesta a dejarla escapar.
Así, juntas, recorrerán la corta distancia y las enormes diferencias que les separan del hijo de Russell Pickett, Davis. Aza lo está intentando. Trata de ser una buena hija, una buena amiga, una buena estudiante y, tal vez, incluso una buena detective, mientras vive en la espiral cada vez más estrecha de sus propios pensamientos, una y mil veces hasta siempre.
En este esperado regreso, John Green, el aclamado y premiado autor de Bajo la misma estrella y Ciudades de papel, nos cuenta, con una claridad desgarradora e inquebrantable, la historia de Aza en esta brillante novela sobre el amor, la resiliencia y el poder de la amistad para toda la vida.

Reseña: Mil veces hasta siempre es la más reciente novela del que quizás sea el escritor más famoso de los últimos años, John Green, autor de libros como Buscando a Alaska, Bajo la misma estrella o Will Grayson, will grayson. Yo como lector tengo una relación... digamos complicada con el bueno de John: Bajo las misma estrella fue uno de los primeros libros que leí ya como hobby y en su momento me encantó, después, hace como dos años, me prestaron Buscando a Alaska y ya mis sensaciones no fueron tan buenas, pero ahora creo que si lo volviera a leer me gustaría mucho más, porque considero que hay que haber pasado por algunas cosas para enfrentarse a ese libro. Por último, el año pasado leí Will Grayson, will grayson, novela que escribió en conjunto con David Levithan y que me gustó bastante. Así que a finales de 2017, cuando salió a la venta Mil veces hasta siempre, me decidí a comprarlo, pero no fue hasta estos días que lo pude leer.

La historia nos ubica en la ciudad estadounidense de Indianapolis, y tiene como protagonista a Aza, una joven adolescente que sufre de TOC combinado con ansiedad e hipocondría, la obsesión de una persona que siente y afirma tener una enfermedad grave. Junto a ella nos encontramos a Daisy, su mejor amiga de siempre, fanática de Star Wars y escritora de fan fictions. Un día, se enteran de que el multimillonario local Russell Pickett desapareció y que hay una gran recompensa por cualquier información que ayude a encontrarlo. Resulta que Aza conoce al hijo de Russell, Davis, de un campamento al que ambos concurrieron en su infancia, y así es como inicia el que por ahora es, bien peleado con La lógica inexplicable de mi vida, el mejor libro que leí en lo que vamos de año.

"El problema de una espiral es que si la recorres, en realidad nunca acaba. Se estrecha infinitamente."

Personalmente me sentí muy identificado con Aza, debido a que el año pasado sufrí, y de hecho todavía tengo algo de ansiedad e hipocondría. Pero por suerte he aprendido a controlarme a mi mismo, yendo al gimnasio, leyendo o simplemente jugando alguna partida de un juego online, además de que mi caso no es nada grave comparado al de Aza, quien asiste a una psiquiatra y está medicada. Quizás por esta identificación me cueste un poco ser objetivo con la reseña, cosa que de por sí se nota, porque nunca hago párrafos tan largos jaja.

Obviamente, como todo libro de Green, el libro está narrado en primera persona, cosa que ayuda a sentir más cercano e identificarnos más con Aza, creo que es muy realista y que puede ayudar a que la gente aprenda lo que verdaderamente significa la ansiedad. Y también aprecio que John Green haya escrito un libro sobre el tema, porque la ansiedad es algo que afecta a prácticamente la mayoría de la población en general, más que todo a los adolescentes, pero aún así no es un tema que se trate mucho en la literatura YA; a repaso rápido solamente se me vienen a la cabeza este y Sólo quedó nuestra historia, de Adam Silvera, libro del que leí muy buenas críticas y me gustaría leer en un futuro. 

"Suelen decir que una línea separa claramente la imaginación de la memoria, pero no existe esa línea, al menos para mí. Yo recuerdo lo que he imaginado, e imagino lo que recuerdo."

Otro personaje con mucha importancia es Davis, que es un chico que tiene toda la riqueza material que uno se puede imaginar, pero su madre falleció años atrás y no tiene una buena relación con su padre. Es alguien que realmente intenta comprender a Aza, y en cierto modo lo consigue. El romance es algo que está presente en la trama, pero el libro no gira alrededor de él, cosa que a mi me gusta, porque no se siente para nada forzado y podemos apreciar una buena construcción de la relación. 

El final quizás peque un poco de previsible, pero creo que es el mejor posible. Es un poco triste, pero tiene su lado reflexivo, que una vez más, nos hace plantearnos muchas cosas sobre el saber disfrutar y también sobre el hacer frente a las adversidades y de esa forma seguir adelante.

"Toda pérdida es inédita. Nunca puedes saber cómo sufre otra persona, en realidad no, del mismo modo que tocar el cuerpo de otra persona no equivale a tener el cuerpo de otra persona."

En mi opinión, y a falta de releer Buscando a Alaska y de leer El teorema Katherine y Ciudades de papel, Mil veces hasta siempre es el mejor libro de John Green, es uno que visibiliza de una excelente y acertada forma el tema de la salud mental en los adolescentes, tiene una hermosa historia, se lee muy bien, y nos deja montones de frases y metáforas para reflexionar sobre nuestro día a día. Este es uno de esos libros que recomiendo no solo a cualquier lector, sino a cualquier persona. Y para aquel que esté sufriendo de ansiedad, TOC o cualquier problema de salud mental, quiero que sepas que hay salida, siempre hay salida.

Para cerrar y como dato de color, este es el libro número 100 que leí y a la vez esta entrada es la número 300 del blog, parece que a este libro le gusta destacar (?). Así que les dejo un par de frases más que resalté en el libro, porque las tres que suelo poner me parecen pocas en este caso, disfruten.

"Las espirales se hacen infinitamente pequeñas si las recorres hacia dentro, pero infinitamente grandes si las recorres hacia fuera."

"Y el problema es que cuando pierdes a alguien, te das cuenta de que al final perderás a todo el mundo."

"Eres el fuego y el agua que lo apaga. Eres la narradora, la protagonista y su compinche. Eres la que cuenta la historia y la historia que se cuenta. Eres algo de alguien, pero también eres tu tú."